¿ESTÁS APROVECHANDO EL POTENCIAL DE LA NUBE?

El riesgo para las organizaciones es quedarse en el uso básico y desaprovechar todas las posibilidades que la nube les brinda.

Según la encuesta de Computación en la nube de IDG del 2020, 92% de los encuestados declararon estar “de alguna forma” en la nube y un 59% declaró que su plan es estar total o mayoritariamente en la nube en los próximos 18 meses. Estas cifras más allá de ser contundentes en cuanto al alcance de la nube en el entorno corporativo actual esconden una amenaza relevante.

¿Amenaza por estar en la nube? No es eso a lo que nos referimos. La amenaza es conformarse con simplemente “estar”. Las organizaciones que ven la nube tan solo como una opción económica de almacenamiento o una infraestructura fácilmente escalable, están dejando en la puerta gran parte del potencial que la nube está ofreciendo a las “otras organizaciones”.

¿Qué están viendo estas “otras organizaciones” en la nube?

Las compañías altamente exitosas, están apoyándose en la nube para impulsar la innovación y con ello el crecimiento del negocio. Están acelerando sus procesos de llegada al mercado. Están acercándose a sus clientes y sus procesos de toma de decisiones. Están apoyándose en las herramientas que provee la nube para crecer y reinventarse cada día.

¡No estamos exagerando! Todos estos beneficios parten de la visión con la que la gerencia de una organización, guiada por el grupo de TI, asuma la adopción y el alcance de la nube en su negocio.

En la medida en que el potencial de la nube permee a la organización, la increíble capacidad de adaptación, la flexibilidad en la toma de decisiones y la versatilidad en el desarrollo de herramientas y aplicaciones propias de la nube le darán un vuelco a la forma en que la organización se relaciona con sus clientes y potenciará las fortalezas propias del negocio.

Claramente, este cambio en el ritmo para la organización constituye un reto enorme para todos los equipos. Cada área debe empaparse de las posibilidades, los retos, la nueva velocidad del negocio y de este modo, adaptarse y unirse a la revolución de la nube. Este es un cambio profundo que debe nacer desde la cultura corporativa para apoyar los esfuerzos generados por la multiplicidad de oportunidades: desarrollos ágiles, multiplicidad de proveedores, infinidad de herramientas, agilidad en las decisiones, opciones híbridas de sistemas y modelos de trabajo, colaboración a niveles inimaginables hace poco tiempo.

Atrévete a transformar la experiencia de tus empleados, tus clientes, tus socios y demás integrantes de tu ecosistema. No seas tímido a la hora de proyectar el alcance de la nube en tu negocio. Comprométete e infunde en tu organización esta nueva energía: el cambio llegó con la nube y la nube llegó para quedarse. ¡Aprovéchala!