El tren de la transformación digital avanza más rápido de lo previsto

Cómo la necesidad de solventar los retos que la pandemia impuso a las organizaciones de todo tipo y en todo el mundo, está acelerando la adopción de tecnologías en la nube.

El tren de la transformación digital no solo partió de la estación hace rato ya, si no que marcha a toda máquina. Al hablar de la adopción de las tecnologías en la nube por parte de las organizaciones que componen el tejido productivo global -desde los negocios pequeños hasta los gobiernos- la pregunta pasó de ser ¿cuándo ocurrirá? a ser ¿qué tan rápido sucederá?; la data ya nos sugiere una respuesta.

Si utilizamos como barómetro a los Estados Unidos, el mayor mercado informático del mundo, la tendencia es clara. Según cifras de la firma de investigación Canalys, durante los cuatro trimestres del 2020 y el primer semestre del 2021, la inversión en servicios en la nube creció de manera sostenida en más de un 30%. Solo en el primer trimestre del año en curso, en EE.UU se invirtieron más de $18 mil millones, un 29% más que el en trimestre anterior, lo que representa la cifra más alta en los últimos dos años, dejando en claro una tendencia ascendente en la demanda.

Pero si queremos darnos una idea de qué tan rápido avanzará este tren, tendremos que analizar cuál es el combustible que lo impulsa. Según los datos de Canalys, esta aceleración de los proyectos de transformación digital está directamente relacionada con la pandemia de COVID-19, o mejor dicho, a los mecanismos que las organizaciones, casi sin excepción, han tenido que implementar para seguir a flote en medio de la completa disrupción de las actividades productivas que esta ha provocado, y que sigue provocando la pandemia; y ahora que las economías mundiales empiezan a recuperarse, empresas de todos los tamaños y actividades productivas no solo están reactivando los proyectos de migración que habían dejado en suspenso debido a la crisis, también están pisando el acelerador, dedicándoles más recursos para acelera los procesos. A esto hay que sumarle el impulso que el confinamiento sanitario dio a la adopción del comercio y al consumo de entretenimiento desde plataformas remotas.

Pero si hay algo que ha atizado las llamas de la transformación digital, ha sido el trabajo remoto; o, en muchos casos ahora que hemos dejado atrás el confinamiento, los esquemas laborales que intercalan el trabajo en la oficina con el remoto.

A medida que las empresas reabren sus oficinas a los trabajadores, muchas están planificando un modelo de fuerza laboral híbrida en el que los empleados combinan el trabajo desde casa, la oficina o cualquier otro sitio.

El cambio hacia estas modalidades ha obligado a las empresas a replantearse prácticamente todo lo que tienen que ver con su fuerza laboral, desde los espacios físicos hasta los recursos productivos que requieren, y por supuesto, la necesidad de contar con soluciones de colaboración en la nube que sean ágiles, estables, seguras y confiables se ha convertido en una prioridad.

Y como ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad, de las grandes necesidades florecen las grandes innovaciones. Un ejemplo de cómo innovar de forma ágil y rápida en medio de una crisis, es Cisco y el arsenal de nuevas soluciones cloud que ha sido capaz de desarrollar, poner a punto, y sacar al mercado en medio de la pandemia.

Soluciones como Cisco Webex, el ejemplo más visible, han venido a facilitar una implementación exitosa de los nuevos modelos laborales al ofrecer experiencias de colaboración a distancia más estables, seguras y confiables, promoviendo así la colaboración eficiente tanto entre colegas como entra organizaciones.

Y es que en este contexto, esas tres palabras: “estabilidad, seguridad y confiabilidad”, son los aditivos correctos para optimizar la combustión en el motor que hace que el tren de la transformación digital avance cada vez más rápido.

Cisco no solo ha logrado poner a disposición de empresas, organizaciones y gobiernos, productos de colaboración remota más estables y confiables, como Webex Calling o Webex Meetings, también ha sabido crear soluciones que hacen que esa colaboración sea, además, más segura ante las amenazas de ciberseguridad que han proliferado.

Cisco Umbrella, un servicio de seguridad nativo de la nube desarrollado al rededor de la reconocida arquitectura SASE, es una formidable primera línea de defensa contra las amenazas en Internet. Secure Cloud Analytics -antes conocida como Stealthwatch Cloud- se encarga de vigilar las redes privada, nubes públicas o entornos híbridos, para detectar y neutralizar cualquier posible vulneración; mientras que Cisco Secure Email Cloud Mailbox hace un excelente trabajo bloqueando la transmisión infecciones con software malicioso a través del correo electrónico, la forma favorita de los hackers para realizar ataques con ransomware.

Esta combinación entre la necesidad de las organizaciones para adaptarse rápidamente a circunstancias imprevistas con el rápido desarrollo de soluciones tecnológicas que satisfagan a cabalidad esa necesidad, está permitiendo que la transformación digital marche a toda máquina hacia el futuro.

Queda por verse si el ritmo al que marcha la adopción de las tecnologías en la nube seguirá incrementando y por cuanto tiempo. Como es natural, es predecible que conforme un mayor número de organizaciones concluyan con éxito sus procesos de migración, la locomotora irá alcanzando una velocidad de crucero estable; lo que sí queda claro es que ese tren ya no se devuelve, y que los que no logren tomarlo a tiempo en alguna de sus estaciones, simplemente se quedarán atrás.